Embarazo con CMT

Para la mayoría de las personas con CMT, el embarazo y el parto transcurren bien. Algunas notan que sus síntomas cambian durante el proceso, especialmente en las etapas posteriores. Algunos pasos de planificación hacen que toda la experiencia sea mucho más llevadera: informar pronto a su equipo obstétrico sobre CMT, hablar sobre la anestesia mucho antes del trabajo de parto en lugar de hacerlo durante este, y pensar con anticipación cómo se organizará en casa con un recién nacido. Esta página explica qué esperar a medida que pasan los meses, qué hablar con su equipo y qué preguntas vale la pena hacer sobre la posibilidad de transmitir CMT.

Una mujer embarazada sentada en un sofá, con una mano sobre el vientre.

De un vistazo

Qué esperar

Por lo general, CMT no impide un embarazo saludable. Dicho esto, el embarazo cambia su centro de gravedad, añade peso y relaja los ligamentos, y estos cambios pueden interactuar con CMT. Algunas personas notan más fatiga, un equilibrio menos estable, más molestias en los pies o la parte baja de la espalda, o un aumento temporal de los síntomas, a menudo durante los últimos meses. Para muchas, estos mejoran nuevamente después del parto.

Cada persona es diferente, y su experiencia dependerá en parte de su subtipo y su estado inicial. Mantener informado a su equipo de atención les permite ayudarle a hacer ajustes a medida que avanza.

Forme su equipo de atención

Informe a su equipo obstétrico al inicio del embarazo que tiene CMT y mencione su subtipo si lo conoce. Según su situación, su obstetra puede involucrar a un especialista en medicina materno fetal, un médico de embarazos de alto riesgo, o coordinar con su neurólogo. Esto es habitual, no es motivo de alarma.

Su fisioterapeuta puede ayudarle a mantenerse activa de forma segura y sugerir apoyo para el equilibrio y la comodidad de la espalda a medida que cambia su cuerpo. Una órtesis bien ajustada puede necesitar modificaciones a medida que cambia su marcha.

Trabajo de parto, parto y anestesia

Hable con un anestesiólogo antes de la fecha prevista de parto sobre el alivio del dolor durante el trabajo de parto. La anestesia epidural y espinal se usan comúnmente y suelen ser apropiadas, pero el plan debe hacerse con alguien que sepa que usted tiene CMT. Como en cualquier cirugía, deben evitarse los relajantes musculares despolarizantes, succinilcolina, lo cual es importante si se hace necesario un parto por cesárea. Nuestra página sobre seguridad de la anestesia y la cirugía aborda esto con más detalle.

Herencia y planificación familiar

Como CMT es genético, muchas madres y padres desean comprender la probabilidad de transmitirlo. La respuesta depende de su subtipo y su patrón de herencia, y un asesor genético puede explicárselo claramente, incluidas las opciones que algunas familias consideran antes o durante el embarazo. Consulte la planificación familiar y CMT Genie.

Después del nacimiento

Las semanas con un recién nacido son exigentes para cualquier persona, y la fatiga relacionada con CMT puede hacerlas aún más exigentes. Planifique descanso y ayuda práctica adicionales cuando sea posible, y tenga paciencia consigo misma mientras se estabilizan los cambios en los síntomas relacionados con el embarazo. Si aparece nueva debilidad o entumecimiento y no mejora, comuníqueselo a su neurólogo.

Empiece por su subtipo

El primer paso más útil para vivir bien con CMT es confirmar su subtipo. A partir de ahí, la atención adecuada y las oportunidades de Investigación encajan en su lugar.

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